Este artículo fue publicado y traducido bajo los términos de nuestra licencia con Jobson Healthcare Information. Queda estrictamente prohibida su reproducción total o parcial. Artículo original aquí https://www.reviewofoptometry.com/article/study-identifies-higher-keratoconus-risk-in-patients-with-multiple-atopic-conditions
Sin embargo, los investigadores advierten que la relación observada podría reflejar diferencias en el uso de los servicios de salud y en los patrones de diagnóstico, más que un efecto puramente biológico.
Por el equipo editorial
Se cree que el queratocono es el resultado de un proceso multifactorial en el que influyen tanto factores genéticos como ambientales. Un factor de riesgo conocido es la atopia, una tendencia hereditaria a sufrir reacciones de hipersensibilidad mediadas por la inmunoglobulina E. La literatura previa se ha centrado en enfermedades atópicas individuales —como el asma, la dermatitis atópica y la rinitis alérgica— en lugar de considerar su efecto acumulativo. Esto llevó a los investigadores a realizar un estudio a gran escala para evaluar si una mayor carga de enfermedades atópicas se traduce en un mayor riesgo de queratocono. Si bien el equipo identificó una asociación dependiente de la dosis entre el aumento de la carga atópica y el queratocono, su magnitud disminuyó después de tomar en cuenta el uso de los servicios de salud.

Entre los pacientes con queratocono y al menos una afección atópica, como asma, dermatitis atópica o rinitis alérgica, la atopia precedió al diagnóstico de queratocono en la mayoría de los casos, lo que respalda una relación temporal. Sin embargo, los investigadores señalaron que la incidencia absoluta fue baja y que estos hallazgos deben considerarse como generadores de hipótesis. Foto: Christine Sindt, OD.
El estudio, publicado en American Journal of Ophthalmology, evaluó a una población diversa de adultos estadounidenses (≥18 años) del programa de investigación All of Us. En el análisis longitudinal de 283 040 adultos sin queratocono, a quienes se les dio seguimiento durante una mediana de nueve años, los investigadores identificaron 498 casos nuevos de queratocono. La cohorte transversal incluyó a 508 527 adultos, de los cuales 741 tenían queratocono. A los participantes se les asignó una puntuación de carga atópica de cero a tres, basada en la presencia de asma, dermatitis atópica y rinitis alérgica.
Entre los participantes de la cohorte transversal, la prevalencia del queratocono aumentó de 1,02 por cada 1.000 participantes sin afecciones atópicas a 7,19 por cada 1.000 entre aquellos que presentaban las tres afecciones. Tras el ajuste completo, las razones de probabilidades fueron de 1,22 para una afección, 1,89 para dos y 2,06 para tres, con una razón de probabilidades de tendencia por afección de 1,33. La conjuntivitis alérgica se asoció de manera independiente con el queratocono (razón de probabilidades: 2,81).
En la cohorte longitudinal, las tasas de incidencia fueron de 1,50; 2,52; 4,40 y 13,4 por cada 10 000 años-persona para cero, una, dos y tres afecciones atópicas, respectivamente. Las razones de riesgo totalmente ajustadas fueron de 1,51 para una afección y de 2,62 para dos afecciones, con una razón de riesgo de tendencia por afección de 1,59. La asociación más fuerte se observó en adultos de entre 18 y 40 años al inicio del estudio (razón de riesgo: 1,74). La atopia también precedió al diagnóstico de queratocono en la mayoría de los pacientes con ambas afecciones, lo que respalda una relación temporal entre ambas.
Es importante destacar que el ajuste por el uso de los servicios de salud debilitó sustancialmente la asociación bruta, lo que, según los autores, sugiere que las variaciones en el diagnóstico o la detección explican parte de la asociación, aunque podría quedar un efecto residual. Específicamente, tras tomar en cuenta el uso de los servicios de salud y las diferencias socioeconómicas, la razón de probabilidades bruta para las tres afecciones atópicas disminuyó de 7,42 a 2,16.
«La vía que va de la atopia a un mayor contacto con el sistema de salud y, por ende, a una mayor detección del queratocono es plausible», explicaron los investigadores en su artículo. Señalaron que, si bien el queratocono leve o estable «genera poca atención continua y puede no dejar rastro administrativo», la enfermedad atópica «mantiene a los pacientes en el registro a través de la atención continua del asma, la rinitis y la conjuntivitis, lo que crea oportunidades repetidas para que surja un código incidental de queratocono».
A pesar de la conclusión del estudio de que «la carga atópica acumulada se asoció con la incidencia de queratocono de manera reproducible y dependiente de la dosis», los investigadores explicaron que la incidencia absoluta era baja. Por lo tanto, afirmaron que estos hallazgos generan hipótesis, identificando a «las personas con múltiples afecciones atópicas, particularmente con conjuntivitis alérgica concurrente, como un grupo candidato para una evaluación prospectiva del riesgo de queratocono basada en imágenes».


