En el 2025, la Fundación OneSight EssilorLuxottica consolidó uno de los años más significativos para la salud visual en América Latina y el Caribe. Con una agenda regional ambiciosa centrada en expandir el acceso equitativo a la atención ocular y posicionar la visión como una prioridad de salud pública, la Fundación alcanzó a más de 745,000 personas, creó 185 nuevos puntos de acceso y movilizó a más de 870 voluntarios. Este año marcó un punto de inflexión: se superaron las metas de impacto y se fortalecieron alianzas que transformarán el panorama de la salud visual en la región.
Construyendo acceso sostenible a gran escala
Un pilar central de la estrategia regional en 2025 fue la expansión de puntos de acceso permanentes y semipermanentes, diseñados para brindar servicios oculares más allá de las clínicas móviles tradicionales. Brasil, México y Colombia se convirtieron en los principales motores de esta transformación, demostrando cómo modelos sostenibles pueden adaptarse tanto a grandes ciudades como a comunidades remotas.
En Brasil, la alianza con la Organización de Voluntarios de Goiás (OVG) destacó como un referente de impacto social a gran escala. Gracias a esta colaboración, más de 24,000 personas recibieron exámenes de la vista y lentes correctivos, representando el 20% del impacto nacional. Mientras tanto, el programa Pequenos Olhares, desarrollado con Óticas Carol, amplió su red a más de 125 tiendas participantes y recibió el prestigioso Premio ESG de Impacto Comunitario.
México experimentó un crecimiento similar con 52 nuevos puntos de acceso, impulsados por ópticas sociales, emprendedores comunitarios formados en el Programa de Empresarios en Refracción Completa y solidificando alianzas emblemáticas como El Tren de la Salud – Dr. Vagón. Este tren de atención integral, que recorre 23 estados, realizó más de 20,600 tamizajes y entregó 15,000 anteojos solo en el 2025.
En Colombia, el número total de puntos de acceso llegó a 36, con nuevas ubicaciones en zonas vulnerables de Bogotá y regiones rurales como Tolima, Putumayo y Huila. Estas expansiones acercaron servicios esenciales a familias históricamente excluidas de la atención visual básica.

Reducción de barreras mediante filantropía y acción humanitaria
Paralelamente a los programas sostenibles, las acciones filantrópicas siguieron siendo fundamentales. En 2025, se distribuyeron más de 745,000 lentes en la región, incluyendo un récord de 618,000 lentes de lectura en México gracias a alianzas con el Sistema DIF Nacional, universidades y organizaciones comunitarias. Estos lentes apoyaron especialmente a personas mayores, artesanos y trabajadores rurales cuya autonomía depende de la visión cercana.
Los esfuerzos humanitarios reforzaron la capacidad de respuesta de la Fundación ante la crisis. Tras el paso del huracán Melissa, 50,000 lentes de lectura fueron donados a Jamaica. En México, la alianza con ACNUR brindó atención visual a más de 1,000 personas refugiadas y migrantes, y más de 1,000 personas privadas de la libertad en Guanajuato fueron beneficiadas con exámenes de la vista y anteojos, permitiéndoles acceder a educación y trabajo dentro de los programas de reintegración social.
Las clínicas filantrópicas realizadas en los Congresos de Optometría y Oftalmología reforzaron la presencia regional. En Colombia, Brasil y Chile, miles de niños, adultos mayores, agricultores, recicladores y personas en situación de vulnerabilidad recibieron exámenes, tratamientos y lentes correctivos.
Abogacía e incidencia pública: de Ministerios a Parlamentos
Uno de los aspectos más distintivos del 2025 fue el fortalecimiento de la incidencia política a nivel regional. La Fundación avanzó considerablemente en la Iniciativa WHO SPECS 2030, que busca incrementar la cobertura de errores refractivos en un 40% para 2030.
A lo largo del año:
• Se sostuvieron reuniones con Ministerios de Salud y Educación en México, Brasil, Uruguay, Colombia, y Belice
• La Fundación presentó la iniciativa WHO SPECS ante CARICOM, que representa a 21 países del Caribe, y ante la Asociación Latinoamericana de Optometristas y Ópticos (ALDOO).
• Un seminario-taller en Colombia reunió a universidades, secretarías de salud y asociaciones profesionales para definir estrategias nacionales de acceso a servicios refractivos.
• En México, la Cámara de Diputados organizó una sesión de alto nivel sobre salud visual, donde legisladores, asociaciones médicas y expertos coincidieron en la necesidad de integrar la salud visual en la política pública nacional.
Estas acciones fueron respaldadas por datos regionales por país y herramientas de comunicación basadas en evidencia para empoderar a aliados locales a abogar por una mejor visión para todos.
Investigación que impulsa políticas transformadoras
La investigación jugó un papel crucial en el 2025. Estudios apoyados por proyectos de la Fundación en Panamá y República Dominicana documentaron el aumento de la miopía y otros errores refractivos en poblaciones indígenas y escolares, destacando la necesidad de intervenciones sistemáticas y tempranas.
En Colombia, un estudio realizado con la Universidad Javeriana reveló que los niños que recibieron lentes mostraron una mejora del 39% en comprensión lectora. Estos resultados fortalecen el argumento de incluir la salud visual en sistemas educativos y planes nacionales de desarrollo infantil.
Movilización regional a través de conciencia pública y participación
En el 2025, la Fundación alcanzó niveles inéditos de visibilidad gracias a alianzas con medios especializados, campañas sociales e iniciativas culturales. Además, la serie de podcasts LATAM sobre errores refractivos acumuló más de 10,000 visualizaciones y 63,000 interacciones.
Actividades del Día Mundial de la Visión, concursos fotográficos, clínicas y eventos de voluntariado con alrededor de 20,000 colaboradores ampliaron el reconocimiento público del derecho a ver bien.
Mirando hacia el 2026: una nueva etapa de liderazgo regional
Al cierre de 2025, la Fundación consolidó su posición como catalizadora del futuro de la salud visual en la región. La creación oficial de OneSight en México y Costa Rica como entidad nacional sin fines de lucro, el crecimiento de alianzas universitarias y gubernamentales y la expansión de modelos sostenibles marcan el camino hacia el 2026.
El enfoque para el próximo año se centra en fortalecer sistemas de atención ocular integrados, profundizar la colaboración con gobiernos, expandir la fuerza laboral especializada y aprovechar la innovación para reducir barreras económicas y geográficas.
Nuestro objetivo permanece firme—y más urgente que nunca: Eliminar la mala visión no corregida en la región, empoderando y garantizando que ver claramente sea un derecho universal, no un privilegio, para todos.


