Escrito y fotografías cortesía de:
Patricia Elena García A. OD.Ms.As.
Editora Clínica Revista 20/20
Katherine González. OD.
Editora Clínica Revista 20/20
La edición 2026 de SECO International consolidó una visión clara del presente y futuro de la profesión: una optometría más clínica, más tecnológica y profundamente centrada en el paciente. Se destacó no sólo la magnitud educativa del evento, sino los temas estratégicos que están redefiniendo la práctica global y que resultan especialmente relevantes para América Latina.
Con especial orgullo para la región latinoamericana, el Premio al Miembro Asociado 2026 fue otorgado al Colegio de Optometristas de Costa Rica (Associate Member Award), en homenaje póstumo al Dr. José Francisco Bonilla Miralles, destacado por su trayectoria en la regulación profesional, promoción de la ética y fortalecimiento educativo de la optometría costarricense. Este reconocimiento refuerza la presencia y el impacto de las organizaciones latinoamericanas en foros globales de optometría.
Pero más allá de los premios y la formación académica, SECO 2026 confirmó su papel como una plataforma de intercambio internacional que permite a profesionales de distintas regiones, incluyendo América Latina, compartir experiencias, colaborar en investigación y establecer alianzas. La continua participación de miembros de asociaciones como la Federación Colombiana de Optómetras (FEDOPTO) y otras entidades internacionales demuestra el compromiso con la innovación educativa y el fortalecimiento de la práctica clínica en el continente.
En el plano científico y clínico, SECO 2026 puso énfasis en tres grandes ejes que marcan tendencia global.
Primero, la inteligencia artificial. La conferencia magistral sobre el futuro de la IA en el cuidado visual dejó claro que estas herramientas ya están impactando el diagnóstico por imagen, la detección temprana de patologías retinianas, la optimización del flujo clínico y la gestión administrativa. Expertos discutieron cómo la inteligencia artificial revolucionará la práctica clínica en los próximos 10 años, optimizando desde los exámenes de pacientes hasta las tareas administrativas. Los ponentes enfatizaron que la IA no reemplazará al profesional, sino que servirá como una herramienta para aumentar la capacidad humana y mejorar la experiencia del paciente. Para los sistemas de salud latinoamericanos, caracterizados por una alta demanda asistencial y recursos limitados, la integración estratégica de IA puede significar mayor eficiencia, mejor eficiencia en el triage clínico y mejoramiento en el acceso a los servicios de salud visual y ocular para la población.
Segundo, el manejo avanzado de la enfermedad de la superficie ocular. El panel de expertos subrayó la necesidad de un abordaje multifactorial, escalonado y basado en evidencia para el ojo seco y la disfunción de glándulas de Meibomio. Se discutieron tecnologías diagnósticas emergentes, terapias antiinflamatorias dirigidas, tratamientos térmicos, luz pulsada intensa y suplementación nutricional específica. Este enfoque transforma el manejo del ojo seco de una intervención sintomática a una línea de servicio clínico especializada, con alto potencial de desarrollo en América Latina.
Tercero, el control de la miopía, uno de los temas más dinámicos del congreso. Se destaca la presentación de nuevas perspectivas como la Teoría del Contraste, que propone un enfoque innovador sobre cómo los mecanismos de contraste retinal podrían influir en la progresión miópica. Esta teoría amplía la comprensión tradicional basada únicamente en desenfoque periférico y abre nuevas líneas de investigación clínica y desarrollo tecnológico. Para Latinoamérica, donde la prevalencia de miopía está en aumento, comprender estos modelos emergentes es clave para diseñar estrategias preventivas más efectivas.
En el ámbito de innovación industrial y avances terapéuticos se destaca la importancia de la colaboración entre investigación biomédica, farmacología ocular y dispositivos diagnósticos, reforzando la idea de que la optometría moderna evoluciona en un ecosistema interdisciplinario.
Asimismo, el creciente reconocimiento de condiciones neurovisuales como el síndrome de nieve visual, evidencia cómo la profesión amplía su comprensión más allá de la refracción y la patología estructural, incorporando el uso de filtros terapéuticos e integrando aspectos neurológicos y perceptuales en el abordaje clínico. Esto tiene especial relevancia en la formación académica y en la necesidad de protocolos de derivación interdisciplinaria.
La conclusión es contundente: la optometría latinoamericana no solo debe adaptarse a estos cambios, sino que tiene la oportunidad de liderarlos mediante educación continua, investigación aplicada y cooperación internacional. SECO 2026 no fue únicamente un congreso; fue una declaración de hacia dónde se dirige la profesión y cómo la región puede posicionarse como protagonista en esa transformación.

















