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Niños autistas con mayor riesgo de trastornos oculares

Un estudio muestra que tienen un 13,5% más de probabilidades de desarrollar afecciones como ambliopía y neuropatía óptica.


El trastorno del espectro autista (TEA) afecta aproximadamente al 1,85% de los niños en los Estados Unidos, pero a pesar de su mayor prevalencia, la relación entre los trastornos oculares y el TEA no se comprende claramente. Ahora, un nuevo estudio en el American Journal of Ophthalmology sugiere que los niños autistas tienen un mayor riesgo de problemas oculares adversos.

El estudio de cohorte retrospectivo basado en la población incluyó reclamaciones de más de 10 millones de niños entre 2007 y 2013. Los participantes tenían 18 años o menos en el momento de la primera reclamación. Los investigadores buscaron un diagnóstico de trastorno generalizado del desarrollo (TGD) o trastorno autista y evaluaron la prevalencia de diagnósticos oculares que incluyen ambliopía, estrabismo, neuropatía óptica, nistagmo o retinopatía del prematuro en un grupo de control con desarrollo normal y niños con PDD o trastorno autista.

La prevalencia de cualquier diagnóstico oftalmológico fue de 3,5% en los controles, pero mucho más alta, 12,5% en niños con PDD y 13,5% en niños con trastorno autista.

Se necesita más investigación para aclarar aún más la relación entre los trastornos oculares y los síntomas y la gravedad del autismo, anotaron los investigadores en su artículo.

“Nuestro estudio proporciona apoyo epidemiológico para una asociación entre el autismo y los trastornos oftalmológicos, que incluyen ambliopía, estrabismo, nistagmo y atrofia óptica”, dice la investigadora Melinda Chang, MD. “Este es el primer paso para comprender la relación entre el autismo y los trastornos visuales”.

Ella espera que la investigación futura pueda ayudar a esclarecer si una experiencia visual temprana anormal es un factor que contribuye a la alteración del desarrollo social y del lenguaje de los pacientes. Si eso es cierto, tratar los trastornos oculares podría ser una parte importante de la terapia del autismo, dice.

“Mientras tanto, los profesionales del cuidado de la vista deben ser conscientes del posible aumento del riesgo de trastornos visuales en los niños con autismo y realizar una detección adecuada”, concluye. “Dado que estos pacientes tienen dificultades para cooperar con los exámenes de la vista típicos, pueden beneficiarse de la derivación a especialistas en oftalmología pediátrica”.