El poder de la investigación: abogando por mejores resultados en la atención ocular para América Latina y el Caribe

La investigación y la evidencia tienen un poder asombroso para impulsar la promoción e inspirar la acción, y en el Vision Impact Institute, hemos seleccionado evidencia significativa para resaltar la necesidad global de la corrección de la visión.

Según las últimas investigaciones globales, más de 161 millones de personas padecen actualmente errores de refracción no corregidos, la principal causa de ceguera y de moderada a pérdida severa de la visión; y se prevé que el número de personas en todo el mundo con pérdida de visión alcance los 1.700 millones para el año 2050.

En América Latina y el Caribe, el número estimado de personas con pérdida de visión es de 78 millones, con casi 15 millones afectados por ceguera y pérdida de visión moderada o severa debido a errores de refracción no corregidos.

Cuando se trata de evidencia a nivel local y nacional, la historia se vuelve más difícil de contar. Como Gerente de Programas para las Américas, veo esto a menudo.

En América Latina, los datos regionales y nacionales sobre salud ocular necesarios para empoderar a los defensores locales y aquellos que toman decisiones de los problemas existentes siguen siendo escasos. Muchos de los expertos también experimentan esto en su trabajo diario y reconocen su importancia:

Dr. Juan Carlos Silva, ex Asesor Regional, para el Cuidado de la Salud Visual y Auditiva de la Organización Panamericana de la Salud

La mayor parte de la evidencia recopilada en América Latina trata sobre cómo identificar los problemas de visión y su impacto en la población. Hay una falta de investigación sobre cómo convertir la evidencia en políticas e implementación de programas. Necesitamos evidencia sobre la efectividad de los programas de promoción, educación para la salud y comunicación y sobre intervenciones como anteojos de bajo costo y telemedicina para aumentar el acceso en los sectores público y sin fines de lucro.”


Mauricio Confar, Country Manager, Essilor Colombia

La mejor manera de resolver un problema es identificarlo y comprender sus causas, las barreras para resolverlo y las consecuencias de no hacerlo. Por eso, cuando podemos mostrar evidencia científica de un problema de salud pública, es más probable que obtengamos el apoyo de las partes interesadas y del gobierno para asignar recursos y desarrollar nuevas políticas públicas y acciones de salud con soluciones. Lamentablemente en Colombia no existe suficiente información ni líneas de base científicas sobre las necesidades de salud visual de la población”.


Dr. Abraham Campos Romero, Gerente de Innovación e Investigación, Salud Digna México

La investigación nos permite conocer las condiciones de salud visual más prevalentes en el país e identificar los factores de riesgo y los perfiles de los grupos poblacionales que tienen mayor riesgo de desarrollar discapacidad visual y ceguera. Nos permite contar con información que apoye la toma de decisiones para la creación de políticas públicas orientadas a prevenir la discapacidad visual y fortalecer la detección temprana de problemas visuales, lo que nos permitirá reducir la ceguera en el futuro, mejorando la calidad de vida de las personas e impactando positivamente el desarrollo socioeconómico del país”.

Si bien es fácil decir que se necesita más investigación, esta puede ser costosa tanto en tiempo como en dinero. Sin embargo, hay varias formas de considerar la investigación desde un enfoque de inversión. La investigación puede:

Fortalecer los sistemas de salud ocular

Las personas dependen de una buena visión para la vida cotidiana. La educación, la productividad de los trabajadores y una movilidad más segura deben contar con el respaldo de sistemas de salud pública sólidos. Una forma de fortalecer los sistemas de salud ocular es con evidencia sólida que determine el costo y la accesibilidad de servicios de calidad y que ayuden a trazar el camino para intervenciones sostenibles en el nivel de atención primaria. Sin embargo, lograr esto requiere que fortalezcamos el desarrollo de capacidades que lleven a cabo investigaciones rigurosas y con diseños sólidos que permitan la implementación e impulsen resultados. También requeriría una mejor distribución de la fuerza laboral del sector en América Latina.

Según el Dr. Juan Carlos Silva, en la región de Latinoamérica existe una gran desigualdad en la distribución de los oftalmólogos: “Los recursos humanos en atención oftalmológica se concentran en los distritos de altos recursos económicos dejando a las zonas más pobres con servicios insuficientes”; y así mismo resalta la necesidad de “crear incentivos para una mejor distribución y calidad de los profesionales de la salud visual”.

Esto también es cierto en otros países como Colombia, de acuerdo con Mauricio Confar, Country Manager de Essilor: “En Colombia hay aproximadamente 1,500 oftalmólogos (31.1 por un millón de habitantes) y 6,491 optometristas (127.6 por un millón de habitantes), altamente concentrados en las principales ciudades”.

Reducir las brechas de conciencia

Crear conciencia sobre la buena visión basados en la investigación también es otro paso importante para mejorar los resultados de salud. Las campañas de concienciación necesitan datos sólidos. Durante años, la investigación ha carecido de fondos suficientes en los países de ingresos bajos y medios. Sería importante ampliar el financiamiento de la investigación desde dentro y fuera del sector para abordar posibles brechas en el futuro. Esto se puede hacer a través de una amplia gama de trabajos de investigación, como revisiones sistemáticas rigurosas, evaluaciones de impacto y estudios de cohortes que arrojen luz sobre las desigualdades en las poblaciones vulnerables y en riesgo.

También es importante resaltar la importancia de los informes globales en salud ocular y cuidado de la vista a través de la concientización para informar a todas las partes interesadas sobre la importancia de la evidencia global y la necesidad de invertir en investigación que demuestre el impacto de los errores refractivos y la miopía en la educación, la seguridad vial y la productividad de los trabajadores a nivel local.

Mejorar la coordinación de las partes interesadas

La lluvia de ideas nos ayuda a conectarnos, compartir conocimientos y estimular nuevas ideas de investigación. La colaboración nos ayuda a optimizar los recursos y complementar las necesidades de investigación existentes y estimular nuevas.

El Vision Impact Institute ha construido alianzas sólidas con una variedad de actores interesados en reducir las limitaciones y las brechas de datos en la investigación de la salud ocular en América Latina y el Caribe. Hemos agregado un componente de investigación a varios proyectos existentes, conectando a la academia con las organizaciones sin ánimo de lucro dedicadas al cuidado de la vista para fortalecer la recopilación de datos con muestras a veces no tan grandes, pero sólidas y bien seleccionadas. Estos datos pueden, como mínimo, ofrecer una ruta para futuras investigaciones.

Para realizar una investigación de calidad es fundamental una mejor coordinación y colaboración entre los socios regionales. Esto se aplica a la investigación clínica, pero también a la investigación de implementación y de impacto en la salud ocular y la corrección visual. En muchos países, la investigación sobre la implementación nos ha demostrado que la provisión de anteojos podría ser una solución rentable que ayude a reducir la brecha en el cuidado visual al mismo tiempo que genere beneficios socioeconómicos.

Reformas políticas

La evidencia puede informar la toma de decisiones y traducirse en políticas que logren resultados duraderos. La evolución de la investigación hacia enfoques de políticas sólidas que aborden desafíos importantes en la salud ocular no ha sido fácil. Como resultado de informes importantes como el Informe Mundial sobre la Visión y el informe de la Comisión de Salud Global The Lancet, existe la esperanza de que los hallazgos de la investigación se puedan traducir en políticas y prácticas como la reciente Resolución de la Organización de Naciones Unidas que tiene como objetivo comprometer a los países a garantizar el cuidado de la vista para todos para el año 2030.

Los avances en la investigación regional y nacional continúan apoyando el trabajo conjunto del sector, además de resaltar cómo debemos abordar las políticas de salud visual. Sin embargo, educar a los legisladores es igualmente importante para que comprendan los problemas existentes y futuros que enfrentan los sistemas de salud pública en la salud ocular. Adaptarse a los cambios de población como el envejecimiento, los estilos de vida, la miopía significativa y otras enfermedades oculares relacionadas en aumento, es un desafío que deben estar preparados para enfrentar.

Con una mayor coordinación, un mejor uso de evidencia sólida y resultados de implementación efectivos que son posibles gracias a las inversiones en investigación, tenemos el poder de cambiar la trayectoria de la salud ocular en América Latina y el Caribe. Al defender y apoyar políticas públicas innovadoras, podemos ayudar a mejorar los sistemas de salud pública. Hacer eso nos ayudará a todos a lograr un cambio social a gran escala para las generaciones venideras.

Judith Marcano Williams es la Gerente de Programas para las Américas en el Vision Impact Institute, y trabaja con gobiernos, líderes de opinión clave y organizaciones no gubernamentales para crear conciencia sobre una visión saludable a través de iniciativas de promoción en la región.

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