La información que están adquiriendo los pacientes en redes sociales, por sus necesidades físicas, y sociales, están llevando a los pacientes a convertir los lentes de contacto en un accesorio más. Sin embargo, es crucial que orientemos a quienes los usan o quieran empezar a usar para que los adquieran de manera segura, garantizando la integridad anatómica y fisiológica del ojo.
Además de cambiar o mejorar su apariencia, los lentes de contacto pueden corregir problemas visuales y mejorar la agudeza visual. A lo largo de mi carrera, he ofrecido a mis pacientes con ametropías tres opciones de corrección: gafas, lentes de contacto y cirugía refractiva. Siempre he evaluado cada opción para encontrar la mejor solución según su caso. Pero durante mucho tiempo los lentes de contacto cosméticos no formaban parte de mis recomendaciones.
Como optómetra, durante años evité adaptar lentes de contacto de color. Cuando algún paciente los solicitaba, prefería rechazar la solicitud, incluso si eso significaba perder al paciente. Sin embargo, tras reflexionar, me di cuenta de que el problema era mío: Me había desactualizado en cuanto a las novedades en lentes cosméticos. Decidí entonces documentarme y comprendí que estos lentes no solo mejoran la visión, sino que también pueden tener un impacto positivo en la autoestima de quien los usa.
Es importante entender que la venta de lentes de contacto a través de internet no es una competencia para nuestros consultorios. De hecho, en Colombia, el INVIMA (Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos) regula su venta y exige que se prescriban de manera adecuada, como un acto clínico y bajo supervisión de un profesional.
Los lentes de contacto son dispositivos médicos (Decreto 1030 de 2007) y deben ser comercializados bajo prescripción médica tras una revisión clínica ya sea por un optómetra o un oftalmólogo, por lo tanto, no permitamos que la única fuente de información sea buscar en Google o YouTube cómo ponerse y quitarse los lentes, por ejemplo. Somos nosotros quienes, tras una evaluación clínica, debemos prescribir y adaptar de inicio a fin los lentes de contacto, incluso si se usan por una sola noche. La integridad anatómica y fisiológica del ojo es esencial (IACLE,2001)
Durante la revisión clínica, es clave evaluar párpados, córneas, conjuntivas y la película lagrimal, entre otros, tratando cualquier patología presente, como el ojo seco, tengamos en cuenta que hay lágrimas para cada tipo de ojo seco, existen lágrimas específicas para usuarios de lentes de contacto que pueden mejorar su comodidad manteniendo estable la película lagrimal.
Hoy en día, los lentes de contacto cosméticos ofrecen opciones de uso diario y reemplazo mensual, a nivel estético tres colores en un solo lente, tecnologías avanzadas en hidrogel de silicona que permiten una mayor permeabilidad al oxígeno. Esto garantiza comodidad y salud ocular, incluso durante un uso prolongado. Estos lentes, con su capacidad para transformar el color de los ojos de forma natural y resaltar el iris, no solo cambian la apariencia, sino que también permiten verse bien mientras se mantiene la salud ocular.
Nuestra responsabilidad como profesionales es asegurarnos de que nuestros pacientes no solo vean bien, sino que se sientan bien y, lo más importante, que sus ojos estén saludables. Esta trilogía es nuestra norma y compromiso. Pero ¿por qué no potenciar también el “verse bien”?
Ofrezcamos a nuestros pacientes la opción de mejorar su apariencia con lentes cosméticos, aprovechando las innovaciones en tecnología y estética.


