Revista 20/20

Complicaciones por lentes de contacto y adaptación

Los lentes de contacto son instrumentos de co- rrección visual que se adaptan a la superficie ocular (principalmente a la córnea) y, aunque en la actualidad son fabricados con materiales de úl- tima tecnología y estrictos estándares de calidad sani- taria, pueden generar riesgos para la salud ocular, por la acumulación de depósitos que pueden ocasionar in- fecciones o simplemente por respuestas inmunológicas del paciente.

Después de ocho horas de uso, los lentes de contacto están cubiertos por depósitos, además durante su em- pleo se reduce el oxígeno en la córnea y el de metaboli- tos por limitar el intercambio lagrimal debajo de la lente.

Los lentes de contacto no dejan de ser un cuerpo ex- traño en contacto con la córnea por lo que pueden oca- sionar erosiones, conjuntivitis, úlcera e infecciones. A continuación retomaremos algunas de las complicacio- nes más comunes al usar lentes de contacto.

Depósitos en los lentes. Los depósitos pueden provocar que los lentes de contacto resulten incómodos. Los depó- sitos tienen más probabilidad de formarse en los lentes de contacto blandos en contraposición con los más rígidos, ya que los primeros son más flexibles y, por lo tanto, más susceptibles de que los fluidos oculares se peguen a ellos.

Efectos sobre la lágrima. Los lentes de contacto interfie- ren en la dinámica natural de la lágrima, por lo que los que los pacientes pueden experimentar sequedad ocular y sín- tomas como: alta temperatura en los ojos, una sensación de algo pegado dentro del ojo, enrojecimiento, quemazón o lagrimeo.

Infecciones corneales. Estas son unas de las complicacio- nes poco frecuentes; sin embargo, el factor de riesgo pre- dominante es la de queratitis microbiana.

Úlcera periférica por lente de contacto. Suele aparecer por el síndrome de la lente apretada o por el uso de len-

tes de contacto por tiempo prolongado. Es una reacción inflamato- ria aguda que se caracteriza por lesiones pequeñas y circulares que afectan a todo el espesor del epitelio de la periferia corneal y se asocian con infiltración estromal.

Neovascularización corneal. Es común la aparición de neovasos con el uso de lentes de contacto. Con mayor frecuencia se asocia con el uso de lentes blandas. Se ha demostrado que existe una rela- ción entre el grado de hiperemia límbica y una menor transmisibili- dad al oxígeno por parte de la lente blanda.

Erosiones/abrasiones corneales y úlceras corneales. Se ha obser- vado una frecuencia mayor de estas complicaciones entre los por- tadores de lentes rígidas de PMMA y lentes permeables a los gases frente a los portadores de lentes blandas de uso diario.

Las úlceras corneales pueden producirse cuando el paciente se queda dormido con lentes de contacto y al quedarse pegados a la córnea por la falta de lágrimas y tratar de quitarlas se puede des- prender parte del epitelio. Cualquier úlcera constituye una peli- grosa puerta de entrada para una infección.

Adaptación

Para evitar problemas en la salud visual de los pacientes se debe va- lorar los posibles beneficios, riesgos y alternativas. Por ejemplo, en el caso de los lentes blandos utilizados con finalidad terapéutica donde el uso prolongado es habitual no deben subestimarse los riesgos induci- dos por la hipoxia ni el riesgo de infecciones.

Si consideramos un paciente con microirregularidades superficiales, y sólo perseguimos una protección o un alivio de síntomas los lentes de contacto blandos puede ser suficiente. Si pretendemos corregir un as- tigmatismo irregular, la opción a considerar debe ser un lente de con- tacto rígido permeables.

Es importante preservar el metabolismo corneal (epitelial o endotelial, básicamente) con objeto de prevenir la aparición de edema o vascula- rización cornea, pueden utilizarse o una lentes de contacto rígida per- meables de reconocida permeabilidad 1.

Para evitar esta complicación es necesario educar al paciente sobre el mantenimiento y uso adecuado de los lentes de contacto.

La adaptación debe contar con los siguientes requisitos:

1. Máximo centrado. Debe intentarse un correcto centrado del lente de contacto aunque la tendencia al descentra- miento en estos casos es frecuente debido a la presencia de cicatrices. Una lente descentrada debería evitar sobrepasar de la zona limbar.

2. Movilidad. Un lente de contacto permeable debería moverse 1-2 milímetros con cada parpadeo y moverse lentamente a su posición original para facilitar el intercambio lagrimal bajo la lente de contacto. Es importante que en estos casos la lente no esté cerrada y adherida a la córnea dado que al intentar extraerla se corre el riesgo de entreabrir la herida.

3. Visión óptima. La sobrecorrección sobre la lente de contacto de prueba es necesaria para asegurar una buena adaptación. Si no se lograra una buena agudeza visual similar a la alcanzada con montura de pruebas y estenopeico se deberá modificar la lente de contacto de prueba en diámetro y/o curva base. 2

Actualmente, las compañías están presentando una gama de lentes de contacto desechables diarios para brindarles a los pacientes alter- nativas seguras, lo que ha disminuido considerablemente las infeccio- nes y complicaciones comunes.


Bibliografía
1-2 Juan A. Durán de la Colina, Complicaciones de las lentes de contacto pág. 392 http://www.centrooftalmologicocarballino.com/noticias/20/complicaciones-por-lentes-de-contacto-lc https://muyfitness.com/efectos-secundarios-de-los-lentes-de-contacto_13108883/