Revista 20/20

¿Cómo, por qué y para qué distribuir los espacios en la óptica?

Factores como la llegada inminente de las ventas on line, los avances de la tecnología y la evolución del compor- tamiento de los consumidores han llevado a que los locales físicos también cambien su forma de pensar y elaboren estrategias que les permitan ofrecer experiencias integrales que van más allá de la simple venta.

El cliente de hoy encuentra miles de opciones a la hora de buscar en Internet los productos que se adapten a sus necesidades y, si bien es cierto que las tecnologías digitales han permi- tido que incluso pueda probarse, desde la co- modidad de su hogar los armazones, evitar el desplazamiento hasta la óptica o poder com- parar precios sin ir de un lugar a otro, también es cierto que en el local físico puede interac- tuar de manera personalizada con su asesor, realizarse un examen de la vista con un espe- cialista y vivir una experiencia de compra que le permite crear lazos duraderos. Es en este punto, donde se puede originar una diferen- ciación y lograr que el cliente visite la óptica, pero para crear esta experiencia no basta con tener productos y servicios de calidad e in- cluso ubicarlos de manera correcta como lo mencionamos en la edición anterior.

Para crear experiencias se deben contemplar el espacio, los servicios y los productos como un todo, por lo que en esta ocasión nos cen- traremos en el espacio de la óptica.

Hay diferentes aspectos que usted debe tomar en cuenta a la hora de distribuir los espacios de su local para ubicar los productos:

Área de descompresión

Zonas de cajas e información

Recorridos del cliente

Zonas frías y calientes

1. Área de descompresión

Se define como el espacio de transición entre el exterior y el interior del local y se convierte en la primera experiencia del cliente con lo que la óptica tiene que ofrecerle pues es aquí donde evalúa de manera general elementos como: ilu- minación, orden de los productos, precios etc.

¿Cómo determinar la zona de descompresión?

La clave es Observación. Si usted se co- loca en una zona de su óptica y observa con detenimiento la llegada de los clien- tes, verá que hay una zona en la que se detienen o disminuyen su ritmo y rea- lizan una observación general del en- torno. Esta es la zona de descompresión de su óptica.

Ahora bien, a la hora de ubicar los pro- ductos, publicidad e información en ge-

2. Recorridos del cliente

Los expertos hablan acerca de los reco- rridos naturales que realizan los clientes al entrar en un local comercial, los que se ejecutan en su mayoría en el sentido in- verso a las manecillas del reloj; es decir, iniciarán su visita en la parte derecha del local culminándola en la salida por la parte izquierda. Esto implica que se debe colocar especial énfasis en la primera pared a mano derecha pues le ofrece a los productos un gran potencial de venta.

Una iluminación extra o una decoración especial, harán de esta zona su mejor herramienta. Por su parte, las pantallas o determinados elementos que permi- tan contar historias y crear experiencias,

neral, es importante mantener la zona de descompresión lo más accesible al cliente y libre de elementos que obstaculicen sus líneas de visión. De igual manera, el colo- car en esta zona Displays o informaciones que lleven a que las personas se aglome- ren puede llevar a que abandonen la óp- tica o no disfruten de la experiencia de visitar un local físico y se decidan por su competencia o por las compras en línea.

definitivamente marcarán la diferencia. Es importante que el cliente tenga ac- ceso a toda la óptica y pueda observar todos los productos que se ofrecen.

De igual manera, el brindar una expe- riencia agradable implica controlar el flujo de tráfico de tal manera que cada cliente cuente con su espacio personal al tiempo que observa todas las opcio- nes que tiene a su disposición.

Como regla general, se deben distribuir los espacios de tal manera que queden equilibrados, no presenten barreras vi- suales y no sean tan amplios y sin sentido que se conviertan en monótonos.