Óptica

Síndrome Visual Informático

El Síndrome Visual Informático, también conocido como Síndrome del Ojo Digital, es el resultado de problemas del ojo y la visión producto del uso de dispositivos electrónicos durante periodos de tiempo prolongados. En promedio, las personas pasan alrededor de diez horas al día observando este tipo de pantallas sin tener pausas, así lo confirmó el Profesor del State University of New York College of Optometry, Mark Rosenfield, en su más reciente investigación, Computer vision syndrome (a.k.a. digital eye strain).

Hoy, gran parte de los trabajos exigen estar sentados frente a una pantalla durante horas, por lo cual, las personas son cada vez más propensas a padecer este síndrome. El trabajo continúo ante un ordenador y el tamaño pequeño de algunas pantallas portátiles obliga a disminuir la distancia de lectura y escritura, lo cual exige un gran esfuerzo. A largo plazo, puede producir alteraciones visuales de carácter refractivo, acomodativo o de alineamiento en los ojos. 

En ese mismo sentido, se ha demostrado que este padecimiento tiene un impacto significattivo en el confort visual y la productividad ocupacional, ya que alrededor del 40% de los adultos y hasta el 80% de los adolescentes pueden experimentar síntomas visuales significativos, tales como: fatiga ocular, ojos cansados y secos. 

Efectos en la visión 

Ante esto, el doctor Mark Rosenfield explicó que el uso de computadores de escritorio, por ejemplo, exponen con mayor porcentaje a la córnea, pues estos aparatos son utilizados con un ángulo en el que la mirada se ve esforzada; lo anterior mezclado con factores ambientales tales como la humedad, la alta presión atmosférica, la calefacción, aire acondicionado, ventiladores, exceso de electricidad estática o contaminantes aéreos, pueden producir la evaporación de las lágrimas.

Por otra parte, la luz azul emitida por las tablets, computadores y celulares, podría generar riesgos a la visión. La luz azul, se considera que comprende longitudes de onda entre 380 y aproximadamente 500 nm. Aunque el ser humano cuenta con la retina, la cual está protegida contra la radiación de longitud de onda perjudicial por la córnea que absorbe longitudes de onda inferiores a 295 nm, y el lente cristalino que absorbe por debajo de 400nm, las longitudes de onda más cortas tienen un mayor porcentaje de energía, y por los tiempos de exposición ante este tipo de dispositivos pueden causar daños fotoquímicos. 

La luz azul visible, puede llegar fácilmente a la retina y causar estrés oxidativo en los segmentos externos de los fotorreceptores, así como el epitelio pigmentario de la retina, lo que podría terminar produciendo una Degeneración Macular y parpadeo excesivo.

Así mismo, el licenciado Arón Bautista Delgado, profesor del área de clínicas básicas, de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó: “En la década de los 90 se descubrió que la computadora generaba una mayor impacto en las funciones acomodativas. Posteriormente, en el año 2000 la Academia Americana de Optometría explicó en que consiste el Síndrome Visual Informático y englobó padecimientos como la hiperemia y los problemas acomodativos dentro de este éste”. 

“Los pacientes que padecen este Síndrome llegan a la consulta explicando que antes de utilizar la computadora no experimentaban cansancio visual y que veían muy bien. La primera reacción del especialista es buscar un RX; sin embargo, evaluando el aspecto binocular y la película lagrimal se puede definir si el tratamiento es simplemente periodos de descanso y ejercicios de rehabilitación de la acomodación o si se necesitan tópicos oftálmicos para lubricación del globo ocular. Actualmente, se están desarrollando progresivos de visión intermedia para evitar el desgaste, aseveró el Lic. Bautista.

Por último, aseguró que este padecimiento afecta más a la población mayor de los 30 años, pacientes que se están acercando a los periodos de presbicia.

Recomendaciones que el especialista debe darle al paciente

Alertar a los pacientes de los riesgos a los que están expuestos ante el uso prologando de aparatos electrónicos es todo un reto para los profesionales de la salud visual, pues según las cifras, las personas pasan más tiempo frente éstos; sin embargo, es su deber entregar a los pacientes recomendaciones que eviten efectos dañinos en la visión.

Tener pausas activas: Enséñele a sus pacientes la regla del 20-20-20. Cada 20 minutos hay que apartar la mirada de la pantalla, durante 20 segundos y enfocar la vista a una distancia de 6 metros. También enséñeles a realizar ejercicios que les ayudarán a evitar una sobrecarga en la visión. Uno de ellos es desviar los ojos de un lado para otro 20 veces y de arriba hacia abajo y vice versa, 20 veces en cada ocasión.

Buena postura y parpadeo contínuo: Explíqueles que la computadora deberá estar por debajo de la altura de los ojos. Por otra parte, coménteles que es necesario parpadear de forma consciente, pues se tiende a olvidar esta práctica cuando se está frente a un dispositivo electrónico. Por último, infórmeles que se puede hacer uso de lágrimas artificiales o humidificadores que ayuden a mejorar la humedad de los ojos. 

Buena iluminación: Recomiéndeles que es importante evitar las luces que produzcan reflejos en la pantalla, especialmente superiores o de ventanas.

Segmentar de manera adecuada a los clientes que llegan a su tienda es una de las claves para establecer un plan de marketing efectivo, pues a través de esto, es posible detectar gustos, preferencias y establecer los tipos de mensajes y canales  que usará  para incrementar las ventas. 

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like