Relación entre el PH lagrimal, la edad y el ojo seco en jóvenes y adultos

Relación entre el PH lagrimal, la edad y el ojo seco en jóvenes y adultos

Diana V. Rey-Rodríguez PhD

Daniel Steven Barbosa Melo

Mateo Alonso Ortiz Pérez

Eduardo Arenas Archila †

Resumen

El objetivo de este estudio fue identificar diferencias en el pH lagrimal por sexo, edad y la presencia de ojo seco. Métodos: Estudio cuantitativo de tipo observacional en 62 pacientes (123 ojos) mayores de edad a quienes se les evaluó el pH. Resultados: El 25.80% (16) de los participantes se diagnosticaron con ojo seco, en las mujeres los valores de pH lagrimal se encontraron entre 6.0 y 8.5 y en hombres entre 6.5 y 9.0. No existieron diferencias estadísticamente significativas entre el ojo derecho e izquierdo. El pH fue más alcalino en alergia ocular y ojo seco. Conclusiones: Existe una correlación entre el pH lagrimal y la edad, especialmente en adultos mayores con cambios alcalinos asociados al envejecimiento.

Palabras clave: pH, ojo seco, edad, alergia ocular, alcalino

Abstract

Objective: The aim of this study was to identify differences in tear pH according to sex, age, and the presence of dry eye. Methods: A quantitative observational study was conducted in 62 adult patients (123 eyes), in whom tear pH was evaluated. Results: A total of 25.80% (n = 16) of participants were diagnosed with dry eye. In women, tear pH values ranged from 6.0 to 8.5, while in men they ranged from 6.5 to 9.0. No statistically significant differences were found between the right and left eyes. Tear pH was more alkaline in cases of ocular allergy and dry eye. Conclusions: There is a correlation between tear pH and age, particularly in older adults, with alkaline changes associated with aging.

Keywords: pH, dry eye, age, ocular allergy, alkaline

Introducción.

El potencial de hidrógeno (pH) lagrimal se refiere al nivel de acidez o alcalinidad presente en las lágrimas el cual es neutro o ligeramente alcalino, con un valor aproximado de 7.4 (1), Esta medida es versátil y puede fluctuar con la interacción del aire hasta en 0.1 unidades (2). Aunque el sexo no ha tenido ningún efecto, la edad, la hora del día, el parpadeo y la lagrima refleja si modifican el pH, haciéndolo más alcalino en aproximadamente 0.2 unidades en diferentes grupos de edad. A diferencia de factores que acidifican el pH como el cierre de los párpados en horarios nocturnos (2).

Asimismo, se han identificado cambios del pH en procesos inflamatorios por reducción de lagrima en la conjuntiva (3). Sin embargo, en sujetos con ojo seco solo se ha descrito un valor de pH superior a 7.7 en el 12% de participantes y un pequeño cambio alcalino de 0.1 unidades de pH en pacientes con ojo seco en comparación con los sanos (3). Aunque la prevalencia de ojo seco podría ascender hasta el 75% de la población, existe limitada información sobre la relación de componentes biofísicos como el pH en el desarrollo y evolución de la enfermedad; por lo tanto, el Subcomité la Sociedad de Film Lagrimal y Superficie Ocular TFOS DEWS II ha recomendado áreas de investigación futuras para avanzar en la comprensión de la bioquímica de la película lagrimal (2).

Por lo anterior, el propósito de este estudio fue analizar la relación entre el pH de la lágrima, la edad, y el ojo seco. Estos hallazgos proporcionan una mejor comprensión de la fisiología y el funcionamiento de la lágrima.

Metodología:

Estudio con enfoque cuantitativo de tipo observacional analítico de corte transversal prospectivo, en pacientes mayores de edad que asisten a consulta de optometría en la Universidad El Bosque en Bogotá-Colombia.

Se excluyeron participantes que utilizaran algún colirio y/o ungüento oftálmico dentro de las 24 horas previas a la realización de la toma de pH lagrimal, y/o que presentaran patologías oculares que impidieran la inserción de la tira de pH sobre la superficie ocular como pinguécula, pterigión y/o conjuntivitis de cualquier etiología.

Procedimiento para la medición del pH lagrimal:

Se empleó un papel indicador de pH con un rango de 0 a 14 para medir el pH lagrimal. Este dispositivo contiene una tira de papel tornasol de aproximadamente 5 metros, la cual fue cortada con tijeras esterilizadas, la longitud deseada para la tira cortada fue alrededor de 3 cm.

Después de explicar el procedimiento y firmar el consentimiento informado, se realizó un pliegue en uno de los extremos de la tira. Este doblez entró en contacto con el fondo del saco inferior del ojo, primero en el ojo derecho y luego se repitió para el ojo izquierdo. Una vez colocada la tira, se le pidió al paciente que cerrara los párpados y esperara 2-3 segundos a que la lágrima la humedeciera. La tira se retiró cuando se humedeció aproximadamente 1 cm, y se esperó de 15 a 20 segundos para que se secará antes de interpretar los resultados con la escala de color indicada por el fabricante. La información se introdujo en una base de datos con las variables de sexo, edad, diagnostico ocular, uso de lentes de contacto.

Plan de análisis estadístico

Las estadísticas descriptivas para variables cuantitativas se expresarán medidas de tendencia central y dispersión, para las cualitativas se reportarán frecuencias y porcentajes.

Se analizó la normalidad de los datos con la prueba estadística Shapiro-Wilk aceptando la hipótesis alterna con valores de p mayor 0.05. Se realizaron análisis univariados con medidas de tendencia central y dispersión para las variables cuantitativas. Para establecer diferencias entre el ojo derecho e izquierdo se realizó prueba de t student en muestras relacionadas con un nivel de significancia de 0.05. Todos los análisis se realizaron con el paquete estadístico Statistical Package for Social Sciences (SPSS).

Resultados:

La muestra estuvo conformada por 62 hombres y mujeres mayores de 18 años, el 72.58% (45) de los participantes fueron mujeres, en edades entre 18 y 78 años, con un promedio de 33 ±18.86. El 25.80% (16) de los participantes se diagnosticaron con ojo seco, de las cuales 12 eran mujeres (19.35%), y el 9.67% (6) con conjuntivitis alérgica. El 24.19% (15) de los pacientes se encontraban en tratamiento farmacológico de los cuales el 11.29% (7) utilizaban lubricante ocular sin causa específica, el 8.06% (5) para el ojo seco, el 3.22% (2) se encontraban en tratamiento para la conjuntivitis alérgica y 1 (1.61%) utilizaba vasoconstrictor, solo dos participantes eran usuarios de LC.

Se realizaron medidas de pH lagrimal a 123 ojos (61 eran ojos derechos, con un rango mínimo 6 y máximo de 9, promedio de 7,37 ± 0.56. En mujeres los valores de pH lagrimal se encontraron entre 6.0 y 8.5, aunque la mayor cantidad de datos se encontraron entre 7.0 y 8.0 para ambos sexos, con una mediana de 7.0 en mujeres y de 7.5 en hombres con un intervalo entre 6.5 y 9.0 (Figura 1).

Figura 1. Comparación del pH lagrimal entre hombres y mujeres.

Figura 2. Distribución de la edad en hombres y mujeres.

Se analizó el valor de pH entre el ojo derecho e izquierdo con la prueba t student y un nivel de significancia del 5%, en donde no existieron diferencias estadísticamente significativas p=0,29 entre ojos (promedio OD 7,34 y OI 7,39) (Figura 3).

Figura 3. Relación del pH en ojo derecho e izquierdo

Se realizó un análisis del comportamiento entre el pH según su clasificación (ácido, básico, neutro) y el sexo. Se encontró que en las mujeres tanto para el ojo derecho como para el izquierdo los valores se distribuyeron en el 52.2% en el valor neutro (pH de 7), seguido de básico (pH >7) con un 38.8% y de ácido (pH <7) con un 8.8%. En hombres tanto para el ojo derecho como para el ojo izquierdo los valores se encontraron principalmente en la zona de pH básico con un 69.6%, seguido de neutro con un 27.2% y de ácido con un 3%, respectivamente (Tabla 1).

Tabla 1. Relación entre el pH y el sexo

  SexopH ojo derechopH ojo izquierdo
NeutroÁcidoBásicoNeutroÁcidoBásico
Femenino28.8%263.3%317.7%1623.3%215.5%521.1%19
Masculino12.1%43%133.3%1115.1%50%036.3%12
Total40.9%306.3%451%2738.4%265.5%557.4%31

Respecto a la relación entre el pH y presencia de alergia ocular, se encontró el pH de la lágrima más alcalino en el grupo con alergia ocular (promedio 7.42), frente al grupo sin alergia ocular (promedio 7.36). En los participantes con ojo seco el comportamiento del pH de la lágrima fue más alcalino en el grupo con presencia de ojo seco (promedio 7.47), frente al grupo sano (promedio 7.34).

Discusión

Este estudio contó con 62 participantes (123 ojos), 45 de ellos fueron mujeres (72.58%) mayores de edad; el objetivo fue identificar cambios en el pH de la película lagrimal y establecer su relación entre el sexo, la edad y el ojo seco.

Los resultados revelaron una correlación entre el pH lagrimal y la edad, especialmente en adultos mayores con edades superiores a los 55 años, lo cual sugiere que el pH lagrimal tiende a cambiar a lo largo del tiempo de neutro (7.0) a un estado básico o alcalino (>7.0). Este hallazgo respalda la teoría de que el envejecimiento influye en la composición química de las lágrimas, lo que a su vez puede contribuir al desarrollo de síndrome de ojo seco (SOS) en adultos mayores.

También se identificaron diferencias significativas en el pH lagrimal entre los participantes con SOS y aquellos sin la condición. Esta diferencia señala la relevancia del pH lagrimal como un marcador potencial para la detección y evaluación del SOS. Las variaciones en el pH lagrimal entre los dos grupos no solo respaldan la utilidad clínica de medir el pH lagrimal en el diagnóstico del SOS, sino que además sugiere posibles implicaciones terapéuticas para el manejo de esta condición.

Existen varios métodos para medir el pH lagrimal; el método tradicional utiliza tiras de papel de tornasol con indicadores de pH, las cuales se colocan en el saco conjuntival para absorber las lágrimas y luego se comparan con una escala de colores y así determinar el pH. Aunque es un método sencillo y de bajo costo, puede ser menos preciso y subjetivo debido a la interpretación visual de los resultados (4).

El uso de electrodos de pH específicos para lágrimas permite una medición directa y cuantitativa del pH lagrimal al colocarse en contacto con las lágrimas. Aunque proporciona mediciones cuantitativas precisas, requiere de un equipo especializado y entrenamiento previo, lo que puede resultar invasivo para el paciente (5, 6).

Asimismo, existe otro método en donde se pueden recolectar muestras de lágrimas para el análisis de laboratorio utilizando micropipetas o capilares, lo que permite un análisis más detallado del pH, pero requiere procedimientos de recolección específicos y puede no reflejar con precisión el pH lagrimal in vivo (5).

La disminución en la producción lagrimal asociada con la edad puede desempeñar un papel importante en la alteración del pH lagrimal, considerando la edad como un factor que influye en la salud ocular y diseñar estrategias de tratamiento para el SOS (7, 8).

El pH lagrimal y su relación con la edad siguen siendo objeto de estudio. Aunque la relación con la edad no ha sido estadísticamente significativa, hay evidencia de que el envejecimiento se asocia con cambios en la proteína lagrimal, particularmente en relación con la inflamación y la respuesta inmune (7). Estos hallazgos sugieren la importancia de comprender la relación entre el envejecimiento y la composición proteica de las lágrimas, lo cual podría tener implicaciones importantes para la salud ocular a medida que las personas envejecen (8).

Otros estudios han demostrado que un pH alcalino en la película lagrimal puede contribuir al desarrollo del SOS. El desequilibrio en el pH puede afectar la estabilidad y calidad de las lágrimas, lo que a su vez puede causar síntomas de ojo seco, este cambio puede influir en la respuesta inflamatoria en la superficie ocular. Se ha observado que el pH alterado puede desencadenar respuestas inflamatorias que contribuyen al desarrollo y la progresión del SOS (9).

Asimismo, se ha descrito que el sexo y sus implicaciones hormonales desempeñan un papel importante en la fisiopatología de las enfermedades de la superficie ocular, incluido el SOS, lo que sugiere una potencial relación entre el pH lagrimal y el sexo. En nuestro estudio 12 de 16 personas con SOS eran mujeres, coincidiendo en que el sexo femenino experimenta un mayor riesgo de desarrollar esta condición durante períodos de cambios hormonales significativos como la menopausia (10), lo cual confirma esta relación, que se puede atribuir a un desequilibrio en las hormonas sexuales, como los niveles de estrógenos y andrógenos lo cual afectará la fisiología de las glándulas lagrimales y la producción de lágrimas (11).

En pacientes que utilizan lentes de contacto (LC) de uso prolongado, se observa una tendencia a la disminución del pH, lo cual tiene consecuencias significativas en el desarrollo de posibles patologías e infecciones (1). Si el LC produce una cámara con el epitelio corneal, en la cual el líquido no se recambia, esta cámara tiende a acidificarse debido a la presencia de CO2 proveniente de la córnea. Este fenómeno puede resultar en un deterioro corneal caracterizado por el desprendimiento puntiforme del epitelio y la opacificación de la córnea (4). La capacidad de tolerancia de LC blandos podría estar vinculada al pH lagrimal, dado que la hidratación de los lentes tiende a reducirse en ambientes con un pH más ácido (12). En contraste con los obtenidos en este estudio dado que el promedio de pH lagrimal obtenido en los usuarios de LC fue de 7.5 (pH alcalino).

En general, los hallazgos obtenidos a partir de este estudio resaltan la importancia de comprender la relación entre el pH lagrimal, la edad y el SOS, y sugieren que la evaluación del pH lagrimal puede proporcionar información valiosa para la detección temprana, el diagnóstico preciso y el tratamiento efectivo del SOS.

Conclusiones

Existe una correlación entre el pH lagrimal y la edad, especialmente en adultos mayores con cambios alcalinos asociados al envejecimiento. Este cambio puede contribuir al desarrollo del SOS, destacando la importancia de la medición del pH lagrimal como una prueba complementaria para su diagnóstico.

Existen varios métodos para medir el pH, los cuales van desde pruebas subjetivas a través de la comparación de la tonalidad de la tira con una escala de colores preestablecida hasta mediciones en laboratorio mediante la extracción de muestras de lágrima.

La relación entre el pH lagrimal y la edad sigue siendo motivo de estudio, se proponen futuras investigaciones con mayores tamaños de muestra y grupos con diferentes edades.

Referencias

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  2. Craig JP, Nelson JD, Azar DT, Belmonte C, Bron AJ, Chauhan SK, et al. TFOS DEWS II report executive summary. Ocul Surf. 2017;15(4):802–812. doi:10.1016/j.jtos.2017.08.003
  3. Janszky I, Vamosi P, Orszagh I, Berta A. Demonstration of increasing standard pH value of lacrimal fluid with increase of flow rate. Acta Ophthalmol Scand. 2001;79(2):180–183.
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