Hacia un nuevo paradigma en la salud visual: un panorama integral del Queratocono

En los últimos años, la investigación en salud visual ha experimentado un crecimiento notable, impulsado por innovaciones tecnológicas que van desde el uso de inteligencia artificial hasta el desarrollo de lentes de contacto y dispositivos oftálmicos cada vez más sofisticados. Sin embargo, este progreso tecnológico exige un compromiso renovado con las Buenas Prácticas Clínicas (BPC), las cuales deben verse como parte de una cultura profesional que garantiza la seguridad del paciente y la validez de los hallazgos científicos.

Un área que ejemplifica la necesidad de este rigor es el estudio del queratocono, la ectasia corneal más frecuente. Tradicionalmente, se ha considerado una condición puramente ocular, pero la evidencia actual nos invita a un cambio de paradigma: el queratocono debe ser entendido como la manifestación local de una enfermedad sistémica. Factores como la genética, la inflamación crónica, el estrés oxidativo y desórdenes metabólicos o nutricionales, incluyendo la deficiencia de Vitamina D, juegan un papel crucial en su patogénesis.

A pesar de este trasfondo sistémico, no podemos ignorar el impacto del trauma mecánico. Investigaciones recientes confirman que el frote ocular altera las propiedades biomecánicas de la córnea, volviéndola más blanda y vulnerable, especialmente en pacientes jóvenes y miopes. Además, es fundamental considerar factores como las alergias oculares, dado que la presencia de conjuntivitis alérgica incrementa el riesgo de frote ocular persistente y, por lo tanto, la progresión del queratocono. Igualmente, los pacientes con Síndrome de Down presentan una mayor predisposición al desarrollo de la enfermedad, tanto por factores genéticos como por una mayor tendencia al frote ocular y a alteraciones en la estructura corneal. Asimismo, el hallazgo de niveles elevados de astigmatismo (superiores a 2.75 D a 3.00 D) debe ser una señal de alerta clínica que, junto con todos los demás factores de riesgo, facilite un diagnóstico temprano para intervenir antes de que la enfermedad desencadene un deterioro visual significativo.

En este contexto, el abordaje integral implica no solo la valoración ocular, sino también la consideración de factores sistémicos, emocionales y sociales que pueden influir en el desarrollo y progresión del queratocono. La empatía y el diálogo abierto entre profesional y paciente son fundamentales para generar confianza, orientar sobre el diagnóstico y las opciones terapéuticas, y disminuir el estrés asociado al proceso clínico. Además, el acceso a tecnologías avanzadas como Pentacam® permite un análisis detallado de la morfología corneal, facilitando la detección precoz de alteraciones y el monitoreo continuo de la evolución de la enfermedad. Esta información precisa es clave para tomar decisiones informadas sobre tratamientos personalizados, como el cross-linking corneal, el uso de lentes de contacto especializados, o la planificación de intervenciones quirúrgicas. Integrar todo este conocimiento y recursos tecnológicos en la consulta diaria contribuye a mejorar los resultados visuales y la calidad de vida del paciente, asegurando una atención más humana y eficaz que responde a las necesidades individuales de cada caso.

Como comunidad científica, enfrentamos el reto de la falta de criterios unificados para definir la progresión de la enfermedad, lo que subraya la importancia de seguir fomentando estudios regionales. En Colombia, aunque investigaciones locales sobre factores nutricionales y sociodemográficos aún no muestran asociaciones definitivas, abren la puerta a una exploración más profunda del entorno del paciente.

En este espíritu de búsqueda constante de conocimiento y excelencia clínica, los invito cordialmente a explorar cada uno de los artículos que conforman este especial de queratocono de la Revista 20/20. Cada aporte, desde diversas miradas y experiencias, enriquece nuestra comprensión y nos impulsa a brindar una atención más integral, ética y basada en la mejor evidencia disponible. Leer este especial es una oportunidad invaluable para actualizarse, reflexionar y fortalecer el compromiso con la salud visual de nuestros pacientes.

La excelencia en la práctica clínica y la investigación no solo fortalecerá nuestra credibilidad global, sino que asegurará que cada avance llegue a nuestros pacientes de la forma más segura y confiable posible.

 

Patricia Elena Garcia A. O.D.Ms.As

Editora Clínica Revista 20/20

Scroll to Top