Prof. Ricardo Pintor. L.Opt. FIACLE
La miopía como condición médica
La miopía o visión borrosa de lejos, ha surgido como una crisis de salud pública global en rápido crecimiento. Las proyecciones indican que para el año 2050, casi 5 mil millones de personas en todo el mundo se verán afectadas por este error refractivo. La asociaciones académicas y grupos profesionales de salud visual y ocular, establecen que la miopía no es solo un defecto refractivo, sino una condición médica progresiva con riesgo de complicaciones visuales graves como desprendimiento de retina, glaucoma, maculopatía miópica, entre otras. Los oftalmólogos y optometristas deben tratar la miopía como una enfermedad ocular crónica que requiere detección temprana, seguimiento y tratamiento activo, y, que idealmente, sea en conjunto de ambos profesionales de la salud.
Detección y seguimiento temprano
Se recomienda tamizaje visual anual desde una edad preescolar y el uso de biometría ocular (longitud axial) para evaluar progresión, no solo refracción. Los factores de riesgo incluyen antecedentes familiares, exceso de actividades cercanas y baja exposición a la luz natural. Por lo que es prioritario el poder integrar la refracción ciclopléjica y longitud axial como estándar en la práctica clínica son un ideal o best practice.
Se espera que la longitud axial aumente durante la infancia, ya sea en el contexto de la progresión de la miopía o incluso de una emetropización normal. La longitud axial, que es la distancia desde la parte frontal hasta la parte posterior del ojo, desempeña un papel crucial en la determinación de la gravedad de la miopía y sus riesgos asociados. A medida que aumenta la longitud axial, el riesgo de desarrollar complicaciones que amenacen la visión se incrementa significativamente, lo que la convierte en un predictor clave del deterioro visual futuro en personas con miopía.
Prevención y hábitos saludables
Es aconsejable la exposición diaria a la luz natural (≥2 horas), reducción del tiempo en pantallas y tareas cercanas, y si bien la regla 20-20-20 (cada 20 minutos, mirar a 20 pies durante 20 segundos) se ha retratado últimamente de no presentar un total fundamento científico, queda claro que es una recomendación práctica, saludable y fácil de implementar, pero no significa que es un tratamiento para controlar la miopía. Educar a padres y maestros sobre el rol del ambiente y los hábitos en la progresión son una prioridad en nuestras conversaciones.
Opciones terapéuticas validadas
La Sociedad Mundial de Oftalmología Pediátrica y Estrabismo en el consenso del manejo de la miopía 2025 respalda:
- Atropina en baja concentración (0.01–0.05%)
La falta de un beneficio visual inmediato puede reducir la motivación y la adherencia al tratamiento, a pesar de su bajo perfil de efectos secundarios (0,01%). Sin un refuerzo diario de la mejoría visual, los niños y sus padres podrían perder la prioridad en su uso con el tiempo.
- Ortoqueratología (Orto-K)
Permite liberarse por completo de gafas o lentes de contacto durante el día, ofreciendo comodidad y una visión nítida sin interferencias en las actividades diarias. Estas opciones también tienden a proporcionar una visión más estable en todas las direcciones de la mirada, lo que favorece su uso constante. Además, los niños suelen manifestar una mayor satisfacción con su apariencia y participación en deportes o actividades sociales cuando usan lentes de contacto, lo que refuerza la motivación para el uso regular.
- Anteojos de desenfoque periférico o regulación al contraste
Los lentes oftálmicos siguen siendo una excelente opción para los niños que no pueden o no desean usar lentes de contacto, pero los profesionales deben asesorar a las familias sobre la importancia de usarlas a tiempo completo. Una creencia cultural común, especialmente en algunas poblaciones asiáticas, es que quitarse las gafas durante las tareas de cerca puede ayudar a “relajar la vista” o retrasar la miopía, lo que lleva a los padres a fomentar el uso a tiempo parcial. Sin embargo, esta práctica socava la eficacia del tratamiento en los diseños de gafas para el control de la miopía, que requieren un uso constante a lo largo del día. La incomodidad, las preocupaciones estéticas y los mitos sobre la excesiva dependencia de las gafas también pueden contribuir a un uso inconsistente.
- Lentes de contacto blandos para control de miopía, de desenfoque periférico (MiSight® 1 day)
El cumplimiento del uso de lentes de contacto puede mejorarse gracias a una combinación de factores prácticos y perceptivos. Los lentes de contacto desechables diarios son higiénicos, requieren poco mantenimiento y son fáciles de manipular para los niños, eliminando las barreras de las rutinas de limpieza o las molestias asociadas con los materiales más antiguos.
- Los lentes MiSight® 1 day utilizan la tecnología ActivControl®, un diseño óptico creado específicamente para corregir la visión y para ayudar a ralentizar la progresión de la miopía en niños con edad apropiada al iniciar el tratamiento.
- Es el primer y único lente de contacto aprobado por la FDA de EE. UU. y la NMPA de China, para ralentizar la progresión de la miopía en niños de 8 a 12 años al iniciar el tratamiento.
- El estudio clínico internacional de 7 años de MiSight® 1 day es el estudio continuo más largo con lentes de contacto blandos para el control de la miopía.
Al hablar con las familias sobre las estrategias para el control de la miopía, la eficacia no debe ser el único factor para considerar. El éxito a largo plazo depende de si el niño realmente usa el tratamiento según lo prescrito. Los lentes de contacto blandas desechables diarias y la ortoqueratología tienden a favorecer un mayor cumplimiento, una mejor calidad de visión en la vida diaria y en la vida relacionada con la visión en comparación con las gafas. Estos factores las convierten en opciones de primera línea para muchos niños, particularmente, para aquellos activos que se sienten cohibidos al usar gafas o que practican deportes.
Selecciona un tratamiento según la edad, progresión y perfil del paciente; considerar monoterapia o terapia combinada en casos de rápida progresión, son fundamentales en la práctica clínica de los profesionales de salud.
Rol del profesional de la visión
Los profesionales deben educar a las familias, monitorear la progresión anual con métricas objetivas y referir a subespecialistas en casos de alta miopía o patología asociada. Implementar protocolos de seguimiento cada 6–12 meses y registros longitudinales.
Conclusión clínica
La miopía infantil es prevenible y controlable si se aborda con una estrategia integral que combine:
1. Detección temprana
2. Modificación de hábitos ambientales
3. Terapias farmacológicas y ópticas validadas
4. Educación a familias y escuelas
De esta manera, se busca reducir el impacto de la epidemia global de miopía y sus consecuencias en la salud visual futura.
Referencias:
1.- Bullimore MA, Ritchey ER, Shah S, Leveziel N, Bourne RRA, Flitcroft DI. The Risks and Benefits of Myopia Control. Ophthalmology. 2021 Nov;128(11):1561-1579
2.- Chamberlain, P, et al. Eye growth and myopia progression following cessation of myopia control therapy with a dual-focus soft contact lens. Optom and Vis Sci. 2025 Mar 25
3.- Chamberlain P, Arumugam B, et al. Myopia progression on cessation of Dual-Focus contact lens wear: MiSight 1 day 7 year findings. Optom Vis Sci 2021;98:E-abstract
4.- https://wspos.org/myopia-consensus-statement-2025/

